Un postre que conquistará a toda la familia
¿Buscas una receta que combine facilidad de preparación con un sabor celestial? Este pastel de chocolate con relleno cremoso de queso es exactamente lo que necesitas. Delicioso crumble, centro sedoso y una preparación tan sencilla que te dejará asombrado.
Lo más extraordinario de este dulce es la mezcla de texturas: la masa rallada crujiente se encuentra con una capa de queso suave en el centro. Cada bocado se convierte en una experiencia única que enamorará tanto a niños como a adultos.
Cómo elaborar la masa de chocolate paso a paso
Comenzamos con 180 g de mantequilla blanda y 150 g de azúcar. Con una espátula mezclamos todo hasta obtener una textura homogénea, sin necesidad de batidora eléctrica. Luego incorporamos 2 cucharadas de nata para cocinar del 18% y unimos completamente.
Ahora agregamos los ingredientes tamizados: 2 cucharadas de cacao en polvo, 360 g de harina común, una cucharadita de levadura química y una pizca pequeña de sal. Con las manos trabajamos todo hasta formar una masa suave que no se pegará a los dedos, gracias a la mantequilla el proceso resulta verdaderamente placentero.
Dividimos la masa en dos porciones desiguales, siendo una notablemente más grande. Envolvemos ambas en bolsas plásticas y dejamos congelar en el freezer durante al menos una hora. Este truco permitirá rallar fácilmente directo sobre el molde.
Relleno cremoso de queso lleno de sabor
Mezclamos 400 g de queso fresco con 100 g de azúcar; los amantes de lo dulce pueden añadir hasta 120 g. Agregamos 2 huevos, vainilla al gusto y 1 o 2 cucharadas de fécula para lograr la consistencia adecuada.
Con batidora de mano mezclamos todo, pero atención: no buscamos una textura completamente lisa. Pequeños trozos de queso deben permanecer visibles, aportarán una estructura agradable al relleno. Para intensificar el sabor puedes incorporar pasas o trozos de chocolate.
Armado del pastel: el secreto de una presentación perfecta
Forramos la bandeja o molde con papel para hornear. Rallamos la porción más grande de masa congelada con rallador grueso directamente en el molde preparado y distribuimos uniformemente por el fondo.
Sobre esta capa extendemos todo el relleno de queso y alisamos. La parte menor de masa también la rallamos y espolvoreamos cubriendo completamente la superficie cremosa. Este procedimiento crea el característico crumble superior.
Horneado y consejos fundamentales
Precalentamos el horno a 170 grados centígrados y horneamos durante 40 a 45 minutos. Durante la cocción el pastel primero subirá y luego descenderá ligeramente, esto es completamente normal, no te alarmes.
Tras retirarlo del horno deja que el pastel se enfríe totalmente sobre una rejilla. Este enfriamiento resulta crucial para el corte correcto y la consistencia del relleno.
Toques finales para un efecto espectacular
Si deseas mejorar aún más el pastel, derrite chocolate y viértelo en una manga. Corta una esquina pequeña y dibuja sobre la superficie patrones aleatorios o líneas decorativas.
Corta únicamente después del enfriamiento completo, tu recompensa será un corte hermoso con contraste marcado: capa oscura de chocolate, relleno claro de queso y crumble crujiente. Compañero ideal para el café o té de la tarde.
Ingredientes necesarios: lista completa
Para la masa de chocolate:
- Mantequilla – 180 g (blanda)
- Azúcar blanca – 150 g
- Nata para cocinar – 2 cucharadas
- Harina común – 360 g
- Cacao en polvo – 2 cucharadas
- Levadura química – 1 cucharadita
- Sal – una pizca pequeña
Para el relleno de queso:
- Queso fresco – 400 g
- Azúcar – 100 a 120 g (según preferencia)
- Huevos – 2 unidades
- Fécula (de patata o maíz) – 1 a 2 cucharadas
- Vainilla (azúcar vainillado o extracto) – según gusto
- Opcional: pasas o trozos de chocolate para enriquecer el sabor













